Este jueves 3 de enero, comenzó el mercado a caer tras el anuncio de Apple de su pronóstico a la baja de sus ingresos por la menor venta de iPhone, las acciones de la compañía de la “manzana “en la bolsa se desplomaron.

A media sesión, las acciones de la tecnológica cayeron 8.6%, contagiando no solo a la bolsa de Estados Unidos, sino a los mercados globales.

Apple advirtió que sus resultados trimestrales están por debajo de lo previsto, en parte por la desaceleración de la economía de China.

De acuerdo con un análisis de Mercado G, el recorte de los pronósticos de ingresos planteó dudas sobre si Apple, el ícono de las firmas estadounidenses en muchas partes del mundo, está siendo castigada por funcionarios o consumidores chinos en favor de rivales locales como Huawei Technology Cos Ltd, que enfrenta un posible veto a sus equipos por parte de funcionarios de Estados Unidos.

“El tema mayor es la desaceleración de la economía (China), y luego las tensiones comerciales que la han presionado más”, sostuvo Cook.

La compañía pronosticó 84.000 millones de dólares en ingresos para el primer trimestre fiscal, que terminó el 29 de diciembre, menos que la estimación de los analistas de 91.500 millones de dólares, según datos de IBES de Refinitiv.

Apple originalmente había pronosticado ingresos entre 89.000 millones y 93.000 millones de dólares para el actual trimestre.

Los principales mercados accionarios del viejo continente concluyeron la sesión con caídas generalizadas, debido al nerviosismo que ha inyectado la reducción de la expectativa de ingresos de Apple y lo que esto repercutirá en otras empresas tecnológicas.

Así, el FTSE 100 de Londres bajó 0.62%, el Dax de Alemania perdió 1.55% y el Cac 40 de París retrocedió 1.66%. Mientras que el FTSE MIB de Italia se contrajo 0.61%, el Ibex 35 de Madrid descendió 0.31% y el Stoxx 600 disminuyó 0.98%.

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EE.UU.

Wall Street incrementó las pérdidas en la media sesión y el Dow Jones de Industriales, su principal indicador, descendía un 1.95 %, debido al mal comportamiento de sectores como el tecnológico y al peor día que se recuerda en seis años de Apple (-8.24 %).

En la media sesión, la principal referencia bajaba 454.62 puntos, hasta 22,891.62, y el selectivo S&P 500 restaba un 1.54 % o 38.76 unidades, hasta 2,471.27 enteros.

El índice compuesto del mercado Nasdaq, donde cotizan los principales grupos tecnológicos, presentaba un descenso del 1.91 %, 127.61 puntos, hasta alcanzar los 6,538.33 enteros.

La mayoría de los sectores corporativos abrían hoy a la baja, con el tecnológico (-3.83%) encabezando la zona roja, por delante del industrial (-2.13%), del de materiales (-1.95%), salud (-1.59%), bienes no esenciales (-1.38%) y del sector financiero (-1.35%).

Sólo dos sectores presentaban ganancias a media sesión: inmobiliario (1.49 %) y servicios públicos (0.08 %).

Los movimientos a la baja de este miércoles, con claro protagonismo del sector tecnológico y de Apple en particular, se producen después de que la multinacional informática revisase ayer a la baja, al cierre de los mercados, sus expectativas de ingresos para el primer trimestre del año fiscal 2019 a causa, fundamentalmente, de unas ventas del iPhone inferiores a las esperadas y la desaceleración económica en China.

“Aunque anticipábamos algunos retos en mercados emergentes clave, no fuimos capaces de ver la magnitud de la desaceleración económica, particularmente en China. La mayoría de nuestra rebaja en cuanto a ingresos previstos ha ocurrido en China con respecto al iPhone, Mac e iPad”, informó Tim Cook, director ejecutivo de Apple Inc.

La advertencia de Apple también ha arrastrado a otras compañías que hacen grandes negocios en China. Las acciones de Caterpillar caían hoy más de un 2 % y las de Boeing lo hacían casi un 3 %.

Wall Street lleva semanas muy volátil y sensible a noticias que se interpreten como una señal de la desaceleración económica, por lo que habrá que ver cómo se desarrolla la sesión de hoy.

En este contexto, el grupo de 30 títulos que cotizan en el Dow Jones abría esta mañana casi en su totalidad en rojo con Apple (-8.24 %) liderando pérdidas, seguida de Intel (-3.97 %), Boeing (-3.75 %), Caterpillar (-3.46 %), United Technologies (-3.45 %) y DowDuPont (-3.15 %).

Solo dos corporativas estaban en zona verde: Verizon (0.64 %) y Walmart (0.14 %).Por lo que respecta a otros mercados, el petróleo de Texas subía un 0.41 % hasta los 46.73 dólares el barril, el oro ganaba valor hasta 1,292.90 dólares la onza, la rentabilidad del bono del Tesoro a diez años descendía hasta 2.57 % y el dólar perdía terreno ante el euro, con un cambio de 1.140.

Las acciones defensivas podrían ser la mejor opción de inversión en bolsa en 2019

Con tantos factores variables en juego, es difícil predecir cómo será 2019 para los inversores en bolsa. El Dow, el S&P 500 y el NASDAQ cerraron todos el año por debajo de donde empezaron a principios de enero de 2018.

Y las acciones tecnológicas de hiper-crecimiento, junto con otras acciones orientadas al crecimiento, se pegaron un buen batacazo al cerrar el año (y los mercados).

Una cosa está clara, sin embargo: el nuevo año no va a ser menos volátil.

Creemos que hay tres factores macroeconómicos que serán los principales motores del rumbo de los mercados financieros al comenzar 2019:

  1. ¿Cómo de rápido serán capaces Estados Unidos y China de llegar a un acuerdo comercial que pudiera ayudar a los inversores en bolsa a vislumbrar más claramente el futuro y reducir los riesgos en cuanto al crecimiento global? Si nos creemos lo que el presidente Donald Trump tuiteó el fin de semana sobre que él y el presidente chino Xi Jinping habían hablado recientemente por teléfono y realizado “grandes progresos”, entonces, es posible que se llegue a un acuerdo al final de este primer trimestre puesto que las negociaciones deberían terminar el 1 de marzo.
  1. La velocidad a la que la Reserva Federal estadounidense implemente su política monetaria acomodaticia.Esto, creemos, es la segunda mayor amenaza a la estabilidad de los mercados de valores. Después de todo, la ‘flexibilización’ de la Reserva Federal ha jugado un papel importante a la hora de impulsar el valor de las acciones en la última década. Ahora parece que llegan a su fin los tiempos de dinero barato, y las futuras subidas de tipos reducirán el atractivo de la tenencia de acciones.
  1. A medida que entramos en 2019, el rumbo de la economía estadounidense se está convirtiendo en una de las mayores incógnitas.La economía de Estados Unidos siguió siendo resiliente en 2018, ayudando a muchas empresas como Walmart y Amazon a aprovechar el fuerte gasto de los consumidores y la creciente demanda de pequeñas empresas.

En nuestra opinión, la ralentización observada a escala mundial, que es más pronunciada en Europa y China, finalmente se abrirá camino a Estados Unidos. Los datos económicos serán cada vez menos robustos, especialmente si el banco central continúa con los ajustes monetarios.

Según una nota reciente de Goldman Sachs, muchos inversores creen que la economía estadounidense caerá en una recesión en el año 2020. Esta teoría tiene el respaldo de los datos históricos, ya que durante el año anterior a una recesión, el S&P 500 ha visto pérdidas de más del 10% una cuarta parte de las veces, y esto se remonta a 1928.

Ralentización del crecimiento de los beneficios

Otro indicador importante que podría indicar hacia dónde se dirigen las acciones este año serán los beneficios de las empresas en el 4T de 2018, el último trimestre del año pasado. La próxima temporada de presentación de resultados, que comenzará a mediados de enero, se seguirá muy de cerca por parte de los inversores. A este respecto, los indicios no son muy alentadores y no animan a pensar que los resultados vayan a ser prometedores.

Todo apunta a que los beneficios seguirán creciendo el año que viene, pero a un ritmo más lento. Los analistas auguran que las compañías del S&P 500 observarán un crecimiento de sus ingresos del 7.8% en 2019, por debajo de las previsiones anteriores publicadas a finales de septiembre que hablaban de un 10.1%. Esto también se sitúa considerablemente por debajo de la tasa de crecimiento de ingresos del 22% estimada para todo el año 2018, cuando los resultados corporativos se vieron impulsados por los cambios fiscales y una economía fuerte.

Los estrategas de valores de Morgan Stanley prevén más de un 50% de probabilidades de una recesión de ganancias para el año 2019. Hablan de dos trimestres consecutivos de disminución de ganancias frente al mismo período del año anterior.

Claramente hay una gran variedad de obstáculos a los que los inversores en bolsa se tendrán que enfrentar al comienzo de este 2019.

¿Cuál creemos nosotros que es la mejor estrategia para seguir avanzando? Recurra a los valores defensivos en este entorno de incertidumbre.

Año difícil para las acciones de crecimiento

Las perspectivas de algunos gigantes tecnológicos de alto crecimiento están empeorando rápidamente. Como ya hemos comentado aquí antes, los titanes de las redes sociales Facebook, Alphabet y Twitter se enfrentan al riesgo de una creciente regulación gubernamental después de que sus plataformas se convirtieran en herramientas de manipulación y propaganda.

Dos de las compañías de más éxito de Estados Unidos, Apple y Netflix, podrían ver debilitada su demanda a escala mundial al ralentizarse la economía y coger velocidad la competencia. A otras acciones de crecimiento, también presionadas por la economía, podría costarles romper este ciclo lento en un momento en que aumentan los costes empresariales, trabajando codo con codo con los riesgos macroeconómicos para amenazar la expansión.

Dado el nivel actual de incertidumbre, diversificar mediante acciones más defensivas es una buena forma de proteger su cartera en 2019. Las empresas de servicios públicos, servicios de comunicaciones, atención sanitaria y de consumo no discrecional serán la apuesta más segura.

Empresas como el gigante de los servicios de comunicaciones e información Verizon, que tiene un balance sólido y paga un fiable dividendo del 4.36%, o el gigante del software y el hardware a escala mundial Microsoft, que tiene una participación del 88% del mercado de sistemas operativos para ordenadores portátiles y de sobremesa, están en una mejor posición para capear cualquier crisis prolongada debido a la fidelidad a sus servicios. Del mismo modo, el proveedor de materias primas Procter & Gamble, el fabricante de bebidas gaseosas Coca Cola, así como el gigante del sector sanitario Merck son algunas de las empresas de sólido dividendo con largos historiales de recompensa a los inversores en buenos y malos tiempos.

En conclusión

El miedo y la volatilidad probablemente seguirán gobernando el mercado, al menos en la primera parte del año 2019, de manera que invertir en acciones que puedan sortear los obstáculos geopolíticos y evitar las crisis económicas es una opción más prudente que invertir en acciones de alto crecimiento. Para los inversores que quieran prepararse para un viaje lleno de baches este año, diversificar mediante acciones defensivas podría ayudar a proteger su cartera frente a los fuertes vaivenes del mercado que provocan tremendas pérdidas.

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