La organización internacional independiente “Tax Justice Network” (TJN), recientemente ha publicado el rating mundial de países con más alto nivel de confidencialidad financiera. El primer lugar es ocupado por Suiza, luego se ubican los EE.UU., y en tercer lugar las Islas Caimán.

El rating de confidencialidad financiera sigue liderado por las mismas jurisdicciones

El índice global de confidencialidad financiera (FSI por sus siglas en inglés), llevado a cabo por la TJN desde el año 2015, muestra que en el 2018 los centros financieros más grandes del mundo no muestran una buena predisposición a la hora de cambiar sus sistemas económicos. De acuerdo a los expertos del TJN, grupo conformado por analistas y abogados,  las jurisdicciones más grandes y poderosas son las que representan el mayor riesgo financiero en la actualidad.

A raíz de esto se ha llegado a la conclusión de que países como Suiza, Estados Unidos y las Islas Caimán son las principales jurisdicciones que contribuyen al flujo financiero ilegal. En relación a esto, los especialistas de la TJN se dirigieron a la ONU con el fin de solicitar se incentive a aquellos países que no deseen cambiar su legislación voluntariamente, a que se unan al tratado de intercambio de información.

Los primeros 20 países con mayor nivel de confidencialidad financiera

JurisdicciónNivel de confidencialidad financiera %Coeficiente global de FSI
1Suiza76,51589,57
2EE.UU59,81298,47
3Islas Caimán72,31267,68
4Hong Kong71,11243,68
5Singapur67,11081,98
6Luxemburgo58,2975,92
7Alemania59,1768,95
8Taiwan75,8743,38
9Emiratos Árabes Unidos83,9661,15
10Guernsey72,5658,92
11Líbano72,0644,41
12Panamá76,6625,84
13Japón60,5623,92
14Holanda66,0598,81
15Tailandia79,9550,60
16Islas Vírgenes Británicas68,7502,76
17Bahrain77,8490,71
18Jersey65,5438,22
19Bahamas84,5429,00
20Malta60,5426,31

El nivel de “secreto financiero” se calcula en base al estudio de 10 puntos, los cuales indican la “transparencia” financiera de una determinada jurisdicción, a saber:

1-Existencia de un registro abierto de propiedades corporativas en el país. Existencia de controles de reportes anuales de estructura de responsabilidad limitada.

2-Existencia de un registro público de propiedades inmuebles y registro neutral de poseedores de activos de alto valor.

3- Legislación que proteja los principios de la confidencialidad bancaria.

4-Libre acceso a los procesos y asuntos civiles y penales en relación al pago de impuestos, disponible para el público general.

5-Posibilidad de identificación personal de los propietarios reales de entidades corporativas.

6-Disponibilidad de legislación nacional que garantice el beneficio de obtención de ciudadanía o residencia proveyendo bajas tasas impositivas o bien exención tributaria.

7-Libre acceso a los reportes financieros anuales designados al intercambio internacional de información fiscal.

8-Disponibilidad de información acerca de activos no registrados y de “acciones al portador” corporativas.

9-Divulgación de las estadísticas relacionadas a las actividades económicas foráneas.

10-El estado debe comprometerse a proveer servicios de contabilidad financiera, medidas contra la evasión impositiva, y cumplimiento de los requisitos de la FATF en relación al “lavado de dinero”.

Suiza

Es la segunda vez consecutiva que Suiza encabeza la lista de países de mayor “secreto financiero”, sin embargo esta jurisdicción se está acercando cada vez más a la “transparencia” tributaria. El desafortunado primer lugar fue concedido en base al volumen de servicios offshore que este país ofrece a nivel internacional. Además, Suiza es responsable por el 5 % de los servicios financieros a nivel mundial.

Suiza fue siempre conocido como el país “padre” de los paraísos fiscales y del secreto bancario. A pesar de la acusación de las organizaciones internacionales en contra de esta jurisdicción con respecto a sus “secretos”, que no hacen más que dejar la vía libre para actividades de lavado de dinero y de evasión fiscal, Suiza está poco a poco acercándose a la tan celebrada “transparencia”. De la misma manera en el año 2017 el gobierno suizo aceptó unirse al acuerdo de intercambio automático de información, de acuerdo al cual los datos de dueños de cuentas bancarias van a compartirse con las entidades internacionales correspondientes. Apenas comenzando el 2018, considerando la recomendación del OECD y la presión de la UE, el gobierno suizo comenzó a deliberar acerca de cómo cumplir con la ley de “registro de acciones al portador”, las cuales se utilizan en compañías privadas.

A comienzos del 2008, Suiza comenzó a ser fuertemente presionada por los Estados Unidos, país que incluso ha iniciado procesos judiciales en contra de la jurisdicción europea, alegando que la misma no estaba cumpliendo con los requisitos de la FATF. En consecuencia, una parte del mercado financiero pasó a estar controlada por el país norteamericano, del mismo modo, muchos bancos suizos dejaron de prestar servicios a  clientes americanos. Al mismo tiempo, a pesar de los anuncios por parte de los periodistas acerca del fin del “secreto financiero” suizo, esta jurisdicción aún está muy lejos de ser “transparente” en su totalidad.

Estados Unidos de América: “haz lo que yo digo, pero no lo que yo hago”

Mientras los estándares de “transparencia” financiera y de leal  competencia impositiva se fortalecen, los Estados Unidos solo se ocupan de proteger sus propios intereses. En el año 2013 este país ocupaba el sexto lugar en el rating mundial de secreto financiero, pero luego fue escalando posiciones hasta llegar a ocupar nada menos que el segundo puesto. Entre 2013 y 2018, aumentó en un 14% sus servicios financieros offshore, constituyendo el 22,3% del mercado global.

Ya hace varios años los Estados Unidos se han estado protegiendo de los paraísos fiscales y del “lavado de dinero”, obligando a los bancos de otros países a cumplir con las condiciones de la FATF. Sin embargo, los grandes defensores del mundo y promotores de la democracia, no comparten información financiera con otras jurisdicciones, atrayendo hacia sí largas sumas de capital extranjero. Los estados más famosos en el ámbito offshore son Wyoming, Delaware, y Nevada, los cuales ofrecen a sus clientes un alto nivel de confidencialidad.

Mientras la mayoría de las jurisdicciones offshore (presionados por la OECD y la UE) se acercan cada vez más a la tan celebrada “transparencia”, los Estados Unidos siguen protegiendo sus “secretos” y constituyen un verdadero paraíso fiscal para los capitales extranjeros. En consecuencia, EE.UU. desplazó a las Islas Caimán de su segundo lugar, siendo que estas islas han sido consideradas durante largo tiempo como un clásico paraíso fiscal, incluso luego de haberse unido al CRS.

Otras jurisdicciones

Muchas importantes jurisdicciones se jactan de sus esfuerzos y su lucha en contra del “secreto” fiscal y de los malos usos que de este se hacen, por este motivo imponen sus reglas de intercambio automático de información sobre aquellas jurisdicciones menos poderosas. Sin embargo los renombrados países miembros del “grupo de los 20”, no predican con el ejemplo y actúan, por el contrario, en beneficio de sus propios intereses. El líder de la Unión Europea, Alemania, se ocupa dentro de los primeros diez puestos del rating de secretos. A pesar de haber dado pasos en contra de la evasión impositiva y el lavado de dinero, en la legislación tributaria alemana se pueden encontrar muchos fisuras y resquicios.

Entre los primeros veinte puestos de secreto financiero se encuentran también Holanda, Malta y Luxemburgo.

Gran Bretaña estuvo muy cerca de quedar en el grupo de los primeros veinte, sin embargo continúa manteniendo su secreto financiero a través de sus jurisdicciones offshore, como Guernsey, la Isla de Man y Jersey. Asimismo el Reino Unido firmemente protege a dichas jurisdicciones de sanciones internacionales. Un ejemplo de esto es que Gran Bretaña intervino a favor de estas jurisdicciones para que estas no fueran colocadas en la famosa lista negra de la UE