Nuestro análisis confirma la creencia que durante mucho tiempo ha tenido la mayoría de las partes interesadas de la industria: los programas de residencia por inversión son esencialmente un mecanismo para trasladar a las personas desde naciones con menor grado de libertad a países ampliamente libres. Encuentre la versión en inglés de este artículo aquí

Hemos escrito antes que uno de los roles más transformadores y significativos que desempeña la migración de inversiones en la economía y en la política mundial es castigar a los países que suprimen las libertades civiles y económicas de sus ciudadanos y, en consecuencia, recompensar a aquellas jurisdicciones que en gran medida evitan las acciones coercitivas.

Si bien es cierto que, a primera vista, pareciera que solo los ricos en países con escasas libertades se benefician de esto, también es cierto que una persona de alto patrimonio que tiene nuevas opciones y decide marcharse, llevando consigo capital, talento y otros recursos, tiene un impacto desproporcionadamente negativo en los ingresos tributarios del régimen no libre en comparación con la partida individual de una persona que tenga ingresos medios o bajos.

Para disuadir a los ricos de la idea de marcharse o alentarlos a regresar, los regímenes más coercitivos tendrían que cambiar para parecerse más a esos países a los que se dirigen sus mejores y más destacados ciudadanos. En términos prácticos, eso significa que deben ser más libres y tratar mejor a su población. No solo a los ricos, sino a todas y cada una de las personas.

La migración de inversiones es una de las varias herramientas indispensables que evitan que los déspotas subyuguen a sus poblaciones de forma impune.

Ahora, por primera vez, tenemos evidencia estadística que soporta dicha teoría.

Grindelwald - Suiza

Residencia por destino de inversión y países de partida, por Human Freedom Score según lo medido por el Instituto Cato.

El Índice de Libertad Humana y su relación con la migración de las inversiones

El Índice de Libertad Humana (HFI) es el más completo que jamás se haya creado en el mundo y considera aspectos generales, clasificando a los países del 1 al 10 de acuerdo a su libertad global. Publicado conjuntamente por el Instituto Cato, el Instituto Frasier y el Instituto Liberales de la Fundación Friedrich Naumann, esta clasificación se basa en docenas de índices más específicos para cuantificar la libertad de los seres humanos a través del uso de 79 indicadores distintos.

Estos miden aspectos tales como el estado de derecho, la seguridad, la religión, la libertad comercial, el tamaño del gobierno, la identidad y las relaciones, los derechos de propiedad, el acceso a dinero sólido y muchos más.

A su vez, el HFI obtiene sus datos cuantitativos a partir de una gran cantidad de índices más especializados que poseen metodologías rigurosas. Estos incluyen el Índice de Libertad Económica, el Índice de Libertad de Prensa, la Clasificación del Banco Mundial respecto a la Facilidad para Hacer Negocios, el Índice de Democracia del Economista, entre otros. Por lo tanto, el HFI se considera más apropiadamente como un meta-índice.

Dado que 9 de los 13 países del mundo que ofrecen ciudadanía formal a través de programas de inversión son demasiado pequeños para ser incluidos en el índice, nos hemos enfocado solamente en aquellos que ofrecen residencia a través de este tipo de programas.

Hallazgos

Comparamos los países que ofrecen residencia mediante programas de inversión y cuentan con un volumen significativo de solicitudes (los países «de destino») con aquellos que tienen las salidas migratorias más importantes (los países de «partida»). Cuatro países (EE. UU., Malasia, Tailandia y Corea del Sur) poseen grandes flujos de entrada y salida de migrantes inversores (estos están marcados en amarillo en el gráfico).

Ninguno de los países considerados obtuvo una puntuación superior a 8,89 (Nueva Zelanda), ni inferior a 3,77 (Siria). La calificación promedio de libertad humana entre todos los países fue de 6.89.

Visas doradas: traslado de personas desde países de menor a mayor libertad

Para nuestros propósitos, comparamos solo los países relevantes para la migración de inversiones. Descubrimos que, en casi todos los casos, los países de destino tienen una puntuación de libertad humana considerablemente más alta que la de los países de partida.

El puntaje promedio de los países de partida fue de 6.06, mientras que el de los de destino fue de 8.00. Al no considerar los cuatro países que son a la vez tanto de destino como de partida, la diferencia se vuelve aún más marcada: 8.17 vs. 5.86.

Los inversionistas inmigrantes están manifestando sus preferencias de desplazamiento a otras jurisdicciones en las que las políticas públicas se aproximan más a sus intereses y también están promoviendo dichas naciones a través de la inyección de capital que llevan consigo. Es irrefutable el hecho de que estas personas están a favor de la libertad económica, política y social.

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