Cualquier propietario de un negocio o administrador eficiente de una sociedad tratará siempre de buscar opciones que le ayuden a maximizar los resultados de la actividad de su empresa.

De no hacerlo, las leyes de la competencia pondrán en dificultades su proyecto con gran rapidez: surgirán competidores que harán que su empresa sea ineficiente, ofrecerán servicios más convenientes a sus clientes y encontrarán enfoques más sencillos para su público objetivo y para el de las áreas adyacentes al mismo.

Teniendo esto en cuenta, se llega a la conclusión de que se deben buscar oportunidades para monopolizar o aumentar de manera constante la competitividad de los canales de distribución, así como la de bienes y servicios.

Al revisar los estados financieros anuales de las empresas, es muy sencillo comprender los motivos por los que se están desarrollando más proyectos en aquellos países en los que existe la posibilidad de redirigir parte de la carga tributaria hacia el desarrollo de nuevas tecnologías o hacia la investigación de un segmento de mercado específico. Dichas oportunidades conducen a un ritmo más rápido de crecimiento empresarial.

Una excelente manera de mejorar la competitividad de su negocio, así como de incrementar la protección contra los riesgos económicos y políticos, es ampliar el mercado existente añadiendo un segmento extranjero o transfiriendo una parte de las operaciones de desarrollo del proyecto a otros países. Sin embargo, siempre se plantea la cuestión de cómo y dónde hacerlo, ya que en otros territorios existen numerosas variantes de fiscalidad, tantas como condiciones de registro de empresas y de desarrollo de sus actividades.

Si usted, como residente de un país determinado, se dispone a registrar y gestionar una empresa en el extranjero, ya se dedicará, en un sentido amplio, a las «actividades offshore», pues dicho término define situaciones en las que una empresa lleva a cabo actividades fuera del territorio de residencia de sus socios fundadores. En este sentido, si abre una sucursal de su empresa en los Estados Unidos, podemos afirmar que usted ya dispone de una offshore.

Clasificación de los territorios con respecto a sus regímenes fiscales

La clasificación general se basa en los principios de la residencia fiscal, la privacidad de los propietarios y los requisitos de presentación de informes empresariales.

Desde este punto de vista, todos los países del mundo pueden entrar en mayor o menor medida en uno de los niveles offshore y pertenecer a alguno de los segmentos de la siguiente clasificación:

  • países con un tipo de impuestos de carácter residencial (onshore),
  • países con impuestos territoriales o régimen de tributación territorial.
  • países de tipo mixto con carga impositiva reducida (midshore),
  • países con impuestos y requisitos de presentación de informes mínimos y que no obligan a mantener información relativa a los propietarios de la sociedad (offshore clásico).

Tributación de carácter residencial

A este tipo corresponden aquellos países en los que la legislación obliga a todos sus residentes a pagar impuestos independientemente de su lugar de trabajo; es decir, en el territorio de este país o en el de otras jurisdicciones. Esto se aplica tanto a personas físicas como a jurídicas. Muchos países desarrollados practican este tipo de tributación, también conocida como «de tipo común». Por ejemplo, Rusia pertenece al grupo de países que presenta una tributación de carácter residencial. Igualmente, este es el sistema que rige en la mayoría de los estados de EE. UU.

Las tasas impositivas estándar parten de un 20 % en el impuesto sobre la renta. Las tasas de impuestos a los ingresos personales varían, pero no son bajas y, desde luego, no tienden a cero.

Este tipo de tributación también obliga a mantener registros contables y presentar declaraciones tributarias a personas físicas y jurídicas. Dependiendo del tipo de empresa, la regulación de los informes puede variar, pero sus principios generales pueden comprenderse si se observa la legislación tributaria de Rusia, modelo típico de este sistema impositivo.

En cualquier caso, el sistema no implica una ausencia de ventajas fiscales. Por ejemplo, hay una serie de estados en los EE. UU. que conceden beneficios en su tributación a empresas de responsabilidad limitada (SL). En Estados como Wyoming, Dakota del sur o Florida, estas empresas corresponden a asociaciones y el impuesto sobre sus ingresos pasa a los socios o fundadores de la sociedad. El gravamen a la fuente de dicho ingreso tampoco se retiene, lo que significa que, si usted es extranjero, deberá pagar los impuestos correspondientes en su país.

El registro de una empresa en Canadá también ofrece muchas ventajas en el ámbito de las sociedades limitadas. En el caso de este país, usted no tributará por sus beneficios o ingresos personales hasta no convertirse en ciudadano canadiense. Si este fuera el caso, pagar impuestos en Canadá resulta mucho más rentable que en otros países.

En Europa, a esta categoría de países pertenecen, por ejemplo, el Reino Unido, Suiza y Portugal. Los tres presentan un tipo de tributación de carácter residencial, pero también practican la atracción de capital extranjero mediante ventajas fiscales. A modo de ejemplo, nos encontramos con el archipiélago autónomo portugués de Madeira, en cuyo territorio la Comisión Europea permitió el funcionamiento de un centro de negocios internacional que otorga licencia a empresas comerciales internacionales. La ventaja de esta licencia es que el impuesto sobre la renta de estas empresas es tan solo del 5 %, lo que lo convierte en el más bajo de toda Europa.

También Rusia dispone de territorios offshore propios que conceden beneficios fiscales, especialmente a nivel local. Aunque estas ventajas fiscales puedan ser temporales, se trata de una herramienta bastante funcional para atraer inversión hacia las regiones, especialmente cuando favorecen a una empresa el poder contar los plazos de inicio de la producción en años y no en décadas.

Como puede observar, los onshore son países tradicionales y grandes que no pueden ser considerados offshores. Al mismo tiempo, muchos de ellos ofrecen beneficios a las empresas internacionales que serán muy útiles en su lucha contra la competencia. Su desventaja radica en el coste de los informes contables y fiscales.

Los EE. UU., por otro lado, no se han unido al intercambio automático de información financiera con otros países. El Reino Unido y Canadá no intercambian datos con Rusia desde 2018, lo que significa que las autoridades fiscales no pueden verificar los datos proporcionados de forma automática. Únicamente se podrá hacer a petición de un tribunal, lo que es una práctica poco común entre las autoridades fiscales rusas con respecto a las empresas extranjeras, especialmente aquellas que no trabajan con personas jurídicas y físicas rusas. Las conclusiones pueden sacarse con facilidad.

Grindelwald - Suiza

Una excelente manera de mejorar la competitividad de su negocio, así como de incrementar la protección contra los riesgos económicos y políticos, es ampliar el mercado existente añadiendo un segmento extranjero o transfiriendo una parte de las operaciones de desarrollo del proyecto a otros países.

Tipo de tributación territorial

Los países con un tipo territorial de tributación practican el estatus de no residente como objeto tributario y ponen el acento en el territorio en el que se obtienen los beneficios o los ingresos. Si se obtienen dentro del territorio nacional, no importa si usted es un ciudadano local o extranjero: deberá pagar los mismos impuestos. Sin embargo, todo lo que ha obtenido fuera de territorio nacional no estará sujeto a gravamen. Estas son las características principales de un régimen de tributación territorial.

Está claro que tiene lógica registrar en estas jurisdicciones empresas que operen en otros países. Ejemplos claros de este tipo de territorio son Singapur, Hong Kong y Panamá. Los tres países son empleados activamente por empresarios internacionales y grandes holdings para trabajar disponiendo de sus sitios de producción en Asia (principalmente China) y de sus clientes en países como Estados Unidos.

Estos proyectos de negocio no están enfocados en ningún caso al territorio del estado donde se localizan.

La desventaja es que es necesario informar, declarar los ingresos y tener una oficina tangible en estos países para demostrar una presencia real (sustancia económica) en ellos. Esto es de especial importancia para países que anteriormente eran offshore, como Panamá y Belice.

Sin embargo, para 2020, estos países ya no serán propiamente territorios offshore, sino estados que se esfuerzan por aplicar todas las recomendaciones de organizaciones internacionales, como el GAFI y la OCDE, para el avance de la des-offshorización. Panamá y Belice fueron excluidos de las listas negras de los offshore, con las que se recomienda no tener relación alguna a las instituciones bancarias de los principales países occidentales.

El nuevo estatus de países como Panamá, Belice y Singapur, junto con el principio territorial de impuestos y las bajas tasas impositivas, crea una serie de ventajas para los empresarios que desean trabajar con el suministro a EE. UU. de productos chinos o a Europa de productos norteamericanos. Dichas ventajas son especialmente palpables si se utiliza, al mismo tiempo, el permiso de residencia de Panamá con el fin de transferir en este territorio el pago de sus impuestos, que en, el caso de los ingresos percibidos fuera del país, se reducirán a a cero.

Territorios de tipo mixto con baja carga fiscal, los «midshore»

Hay países que usan un tipo mixto de impuestos en los que se reducen los tributos para atraer inversiones extranjeras y obtener, al menos, parte de sus ganancias. Los representantes más destacados entre estos países son Hungría (con un impuesto de sociedades del 9 %), Irlanda y Chipre (ambas con una tasa del 12.5 %).

En todos esos países es necesario presentar informes y declaraciones tributarias, así como demostrar la existencia de un negocio tangible.

Para decidir si es necesario o no registrar una empresa en estos países, es necesario considerarlos en base a una potencial futura ciudadanía, ya que en estos países hay programas para obtenerla mediante la actividad comercial.

Países offshore con tributación tipo cero

A partir del 2019, los países con una legislación puramente offshore, aquellos que no exigen requisito alguno salvo la posesión de una licencia de unos pocos cientos de dólares, han dejado prácticamente de existir debido al proceso de des-offshorización mundial.

El problema de las empresas registradas en jurisdicciones offshore es la dificultad que tienen a la hora de abrir cuentas bancarias en otros países. Hoy en día, solo se puede conseguir mediante la ayuda de profesionales experimentados como, por ejemplo, nuestro equipo de profesionales.

Las islas Marshall y Seychelles son lo más parecido al concepto clásico del offshore: exigen la presentación de una cantidad mínima de informes comerciales y, además de procurar la mayor privacidad posible a los propietarios de la sociedad, ofrecen una tasa impositiva cero. La información sobre los propietarios de las empresas se encuentra en la agencia de registro y no se envía a las autoridades públicas.

A pesar del atractivo de las jurisdicciones offshore, recomendamos encarecidamente optar por la legislación panameña a la hora de emprender negocios reales y aprovechar las ventajas que le brinda el país a la hora de obtener una residencia fiscal personal. Mediante esta combinación, usted evitará problemas con las autoridades fiscales de aquellos países con un régimen fiscal común.

Criterios de elección del país para el registro de una empresa extranjera

Queda claro, ante la gran variedad de territorios posibles, que no es una tarea sencilla la de seleccionar un país que sea adecuado para llevar a cabo su proyecto. Se debe tener en cuenta demasiada información. Por ello, para facilitar este proceso, hemos preparado algunas preguntas básicas en torno a las que se debe reflexionar inicialmente a fin de analizar claramente sus objetivos:

  1. ¿Qué tipo de negocio va a emprender mediante una empresa extranjera?
  2. ¿Quiénes son sus clientes y dónde están ubicados físicamente?
  3. ¿En qué país debería abrir una cuenta bancaria personal y corporativa?
  4. ¿Dónde se produciría su producto o servicio? ¿Necesita una cuenta bancaria?
  5. ¿Dónde buscará el personal para llevar a cabo su ciclo de producción en caso de no tratarse de un negocio en línea?
  6. ¿En qué país se generarán sus ingresos? En consecuencia, ¿necesitará una cuenta bancaria allí?
  7. ¿Cuál es la tasa impositiva efectiva de su negocio que considera razonable en términos de equilibrio entre la responsabilidad social de su proyecto y la competencia existente en su segmento de mercado?
  8. ¿Dónde y cómo atraerá la inversión hacia su negocio?
  9. ¿Cómo le gustaría proteger sus activos y ganancias de los ataques de detractores y poderes públicos?
  10. ¿Dónde le gustaría vivir en 5-10 años? ¿y a su familia? ¿dónde quisieran usted y sus hijos obtener su educación?

Las preguntas pueden parecer demasiado genéricas a primera vista, pero al analizar las respuestas a las mismas, usted será capaz de conformar no sólo sus ideas de negocio, sino también su vida, de tal modo que se produzca un efecto sinérgico entre ambas realidades, alcanzado una máxima eficiencia en sus planes.

Muchas preguntas están relacionadas no solo con la empresa y el país, sino también con el banco o el sistema de pago necesario para un funcionamiento claro del negocio. La elección del país de registro de la empresa puede depender incluso de la idoneidad de abrir una cuenta bancaria en este lugar, ya que no todos los países están dispuestos a trabajar con empresas registradas por extranjeros. Así mismo, es importante la cuestión de la privacidad de la información bancaria. Aquí hay muchos matices, especialmente en el campo del intercambio automático de información financiera entre los países.

En respuesta a la pregunta principal del artículo sobre qué tipos de jurisdicciones offshore son pertinentes en 2020, cabe afirmar lo siguiente: las jurisdicciones offshore han dejado de existir como una clase separada. En la actualidad, algunos países con legislación tributaria común son más offshore que otros. Muchos legisladores buscan formas de atraer, sembrar y hacer crecer nuevas startups con talento, y convertirlas en compañías globales valoradas en millones. Algunos lo consiguen.

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