Cataluña, La Oscura Cara del Fascismo Europeo

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Independencia el Clamor de la Población Catalana

Que la región de Cataluña ha sido siempre independiente de España, es un argumento discutible. La lucha de los catalanes por la independencia comenzó en el año 1283. En esa época, el condado de Barcelona y el reino de Aragón estaban asociados en unión dinástica, debido al matrimonio entre el conde de Barcelona, Ramón de Berenguer y la princesa Petronila de Aragón. Como resultado de esta unión, el territorio común de ambas regiones pasó a ser controlado por la Corona de Aragón, mientras que el catalán Berenguer se convirtió en el prínceps o dominador de dicha región.

En el siglo XIII se crearon las “Cortes Generales de Cataluña”, las cuales fueron unos de los primeros organismos parlamentarios de Europa. A diferencia de las Cortes de Castilla de esa época, las cortes catalanas eran un órgano normativo, ya que sus acuerdos constituían leyes que ni siquiera el mismo rey podía revocar.  Las Cortes Generales de Cataluña estaban conformadas por tres brazos: el eclesiástico, el militar o noble, y el real o de las villas, todos ellos presididos por el rey de Aragón.

Dichas cortes fueron las que aprobaron la constitución, definiendo así los derechos de los ciudadanos del Principado. Con el fin de recaudar impuestos, las cortes de Barcelona, Villafranca y Cervera del año 1359, designaron un cuerpo de delegados que fue más tarde conocido como la Generalidad de Cataluña, el cual fue tomando poder político a través de siglos subsiguientes.

En el año 1914, las cuatro provincias catalanas formaron una mancomunidad, y con el retorno de la democracia de la mano de la denominada “Segunda República Española” (1931-1939), la Generalidad de Cataluña fue restaurada como un gobierno autónomo.

Cataluña ha mantenido por siglos un sistema político independiente, así como un idioma e identidad propios. Los catalanes, con mucha razón, se enorgullecen de sus tradiciones culinarias, así como también de sus estructuras sociales, políticas y comerciales, las cuales son características de esta región.

Pero precisamente esta autonomía y este orgullo, convirtieron a Cataluña en el blanco de serias medidas represivas de parte del gobierno fascista de Franco, las cuales tenían como propósito integrar por la fuerza a la región en cuestión con el resto de España. El gobierno franquista prohibió el uso del idioma catalán en todas las instituciones gubernamentales y en los eventos públicos, y abolió todos los organismos autónomos catalanes. El político y abogado español de ideología catalanista Lluís Companys, el que además fue presidente de la Generalidad de Cataluña entre 1934 y 1940, fue capturado por la Gestapo durante su exilio en Francia, y luego deportado a su país en donde fue condenado por “rebelión militar”, torturado y posteriormente ejecutado en el castillo de Montjuic en Barcelona.

Los ciudadanos de Cataluña fueron víctimas de una cruenta represión de parte de las fuerzas policíacas españolas en los años de Franco. Este régimen absolutista impuso restricciones lingüísticas, políticas y culturales alrededor de toda España. A su vez, cualquier actividad relacionada con el nacionalismo catalán, el republicanismo, anarquismo, socialismo, liberalismo, la democracia o el comunismo, estaban estrictamente prohibidos. Incluso la publicación de libros o la discusión abierta de estos temas estaba vedada.

Luego de la caída del gobierno de Franco, el pueblo de Cataluña siguió peleando por su autonomía, y finalmente en el año 2006, el Nuevo Estatuto de Autonomía de Cataluña fue aprobado tras la celebración de un referéndum. A pesar de estar respaldado por la mayoría de los sectores catalanes y por casi todo el pueblo de Cataluña, este referéndum fue revisado por sectores de la sociedad española (como el Partido Conservador Popular), y enviado a la Corte Constitucional de España. En el año 2010, dicha corte declaró no validos algunos de los artículos que beneficiaban a Cataluña mediante la creación de un sistema autónomo de justicia, la implementación de mejores condiciones financieras y de una nueva división territorial.

También fueron rechazados los artículos que implicaban el reconocimiento del catalán como idioma oficial, y la declaración simbólica de la nación de Cataluña. La decisión de la Corte Constitucional de España, fue severamente repudiada por la sociedad catalana, y por consecuencia contribuyó a incrementar las demandas de independencia.

Es bastante absurdo e injusto que para declarar su independencia, los catalanes dependan del fallo favorable de aquellos mismos de quienes se quieren independizar. A pesar de esto, la corte española se las ha arreglado para sofocar las demandas de independencia de esta región, valiéndose del sistema legal y político.

En un referéndum llevado a cabo en el 2014, de un total de 2.3 millones de votantes, el 92% sufragaron a favor de la proclamación del estado de Cataluña, y el 80% manifestaron su preferencia de que dicho estado sea independiente. Al noveno día del mes de junio del año 2017, el gobierno Catalán convocó un nuevo referéndum el cual tendría lugar el primero de octubre del mismo año. La Corte Española, empero, ha suspendido dicho referéndum declarándolo ilegal, y la Fiscalía Superior de Cataluña ha ordenado el cese de actividades relacionadas al referéndum, incluyendo propagandas, difusión vía Internet, y la creación de urnas y papeletas. Finalmente, el 20 de septiembre de 2017, la Guardia Civil montó una redada en las oficinas gubernamentales, en las que oficiales que habían estado relacionados con el referéndum fueron detenidos. Este ataque produjo levantamientos y protestas entre los simpatizantes de la causa catalana.

La brutalidad del ataque hacia los catalanes y a su movimiento de independencia, se vio también reflejada en operaciones policiales en las que inocentes civiles fueron golpeados y agredidos con balas de goma. En este desafortunado incidente, hombres, mujeres e incluso niños, fueron maltratados por la policía y arrastrados de las cabinas de votación por el solo hecho de ejercer sus derechos constitucionales. Cabe destacar que el único crimen cometido por estas personas fue el de defender su derecho a la independencia.

El maltrato y la represión del estado contra sus propios ciudadanos en una supuesta “sociedad democrática civilizada” como lo es España, demuestra que este país, así como otros en Europa, no son estados democráticos sino que absolutistas, y que están regulados por secretas burocracias que pretenden controlar lo que se dice, lo que se hace o se deja de hacer en dichos territorios.

Un ejemplo de esto es que muchos habitantes de Cataluña están disconformes con las extremadamente estrictas tarifas aplicadas a la agricultura y la pesca españolas por la Unión Europea. Dichas tarifas, hacen que la producción y exportación agrícola y pesquera en España estén esencialmente prohibidas. Esto ha contribuido al aumento del desempleo entre los agricultores, pescadores y productores de lácteos, por sólo nombrar algunos. Para compensar el daño producido por sus estrictas medidas, la Unión Europea ha generosamente financiado la construcción de carreteras así como otras infraestructuras, lo que no ha hecho más que incrementar la deuda que España tiene con Europa. Irónicamente Alemania, país que fue el principal instigador de la segunda guerra mundial, es ahora la principal potencia financiera y económica del Viejo Continente.

A su vez, el euro ha desplazado la actividad turística hacia las regiones de España y Cataluña, debido al aumento de los costos de los viajes.

Además, la Unión Europea es en gran medida responsable por la disminución de la autonomía fiscal de muchos países, y también ha fomentado el amparo de refugiados, a pesar de que la presencia de estos ha contribuido al aumento de la tasa criminológica, de los conflictos sociales, así como de la violencia y las recesiones económicas.

Muchos catalanes abogan por la constitución de un estado catalán independiente con bajas tasas impositivas, lo que transformaría a esta región en un importante centro financiero que contaría con ingresos altísimos. La Unión Europea, por supuesto, se opone a la creación de un estado de estas características, mientras tanto el pueblo comienza a darse cuenta que la conquista de la verdadera libertad, está directamente en oposición a los intereses de aquellos que los gobiernan.

La opresión de parte del estado, así como los gobiernos vigilantes que ejercen un estricto control sobre la sociedad, comenzaron en Europa luego de la segunda guerra mundial. El concepto de “Gran hermano” fue pronosticado por Aldous Huxley en su novela “Brave New World”, e inmortalizado por George Orwell en su “1984”. Estas lúgubres predicciones de un gobierno dominante y una sociedad rigurosamente controlada, hoy se han hecho realidad, y en consecuencia el pueblo europeo está perdiendo su identidad cultural, social y económica, en aras de una Europa unida.

En junio del 2016, el pueblo del Reino Unido manifestó su decisión de no dejarse controlar por poderes anti democráticos, y luego de la celebración de un referéndum, se anunció la salida de este país de la Unión Europea. Esperemos que esto sirva como ejemplo a otro países del viejo mundo, dando lugar a una nueva ola de autonomía alrededor de Europa, antes de que este continente se pierda definitivamente en los caminos del socialismo, los cuales solo pueden conducir a un irremediable colapso financiero.

Mundo Offshore apoya la causa catalana así como su lucha por la independencia. La opinión de nuestros lectores es muy importante para nosotros, por eso hemos creado una encuesta online en la que usted podrá manifestarse ya sea a favor o en contra de dicha causa.

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