Por Belisario Castillo Sáenz

En 2016 la República de Panamá se vio afectada por ataques externos dirigidos a debilitar nuestro sistema financiero. Tal situación generó, como era de esperarse, un estado de estrés y nerviosismo a tal punto que los bancos panameños tuvieron que realizar extraordinarios esfuerzos para no perder su corresponsalía en Nueva York.

Ante esta alarmante situación para la banca panameña, llego a mis manos información sobre esfuerzos que naciones caribeñas estaban realizando para continuar prestando servicios financieros con base en tecnología Blockchain. Los que buscan estos países es continuar prestando servicios bancarios, sin la necesidad de un banco corresponsal en Nueva York, a través de una red Permisionada de Blockchain, generando mayor eficiencia, rapidez, seguridad y economía al proceso.

Mi primera pregunta fue simple y lapidaria para un abogado de corte romanista, ¿qué es la tecnología Blockchain?, pues bien, Blockchain tiene su origen en el Bitcoin, creado por Satoshi Nakamato en su White Paper, durante la gran depresión global del 2008. El Bitcoin es un sistema de cash electrónico para internet que funciona Persona a Persona (P2P), sin la necesidad de intermediario. Se fundamenta en tres grandes pilares: La Criptografía, Bases de Datos Distribuidas y Teoría de Juegos.

Como resultado del interés que esto generó en mí, pude evidenciar que mediante la red Bitcoin,  los usuarios de “bitcoin” (La criptomoneda) pueden tranzarlas libremente y sin censura en forma global a través del internet y a un costo super marginal. Ante cada transacción, una red anónima y distribuida de computadoras por todo el mundo corren una copia idéntica del programa en el que se registran saldos y cuentas, compitiendo por validar primero la veracidad y certeza de la transacción para ganar su premio.  Una vez alcanzado un consenso mayoritario entre las validaciones sobre la la transacción específica, el sistema se actualiza en todas las computadoras, acreditándole al receptor las unidades enviadas. A cambio de dicho trabajo de verificación, estas computadoras reciben una fracción de “criptomoneda” o “bitcoin” por transacciones en la red.

Dado que las transacciones válidas se van almacenando criptográgicamente en una base de datos con forma de bloque, y cada bloque lleno a su vez se vincula criptográficamente de forma inmutablemente con los bloques precedentes para dar certeza de tiempo, es que se le asignó la denominación de “Cadena de Bloques” o “Blockchain”.

Ahora bien, no confundamos “Blockchain” con “bitcoin” y “Bitcoin”. Existe un concenso general en la industria de referirse a “bitcoin” como la criptomoneda creada por Satoshi Nakamoto, a “Bitcoin” como la red de “Blockchain” sobre la cual corren y se tranzan los “bitcoin”, y a “Blockchain” como la denominación genérica de una tecnología que agrupa transacciones en una base de datos descentralizada, que a través de criptografia, un algoritmo de consenso, teoría de juegos y vinculación criptográfica con marca de tiempo de las transacciones, permite tranzar y relacionar datos entre participantes anónimos sin la necesidad de un tercero o intermediario.

El Blockchain es por tanto una red de computadores (PtoP), que utilizan un protocolo de comunicación común y específico, capaz de crear un entorno para construir una versión inmutable de un flujo de “transacciones digitales”, con un marco de trabajo (tecnología, reglas e incentivos) que habilita formas nuevas de registrar, trazar y construir procesos colectivos sin recurrir a una fuente (centralizada) de confianza.

En palabras sencillas de entender, Blockchain es la autopista por la cual conduce el bitcoin, así como cualquier otra criptomoneda o smart contract. De ahí que el bitcoin sea solamente una de las tantas aplicaciones que pueden ejecutarse en esta tecnología.

Grindelwald - Suiza

El Blockchain es por tanto una red de computadores (PtoP), que utilizan un protocolo de comunicación común y específico, capaz de crear un entorno para construir una versión inmutable de un flujo de “transacciones digitales”

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A medida que iba estudiando la polivalencia del Blockchian, concluí que esta novedosa tecnología podía ser la salvación de sistemas financieros como el panameño, que dependen de un banco corresponsal, pero también el fin del negocio de banca tal y como lo conocemos hoy en día. No es casualidad que gigantes de la industria como Banco Santander, BBVA, JP Morgan Chase, SWIFT, entre otros, tengan departamentos especializados en el desarrollo de Blockchain y estén invirtiendo y desarrollando protocolos de prueba.

Entonces, ¿por qué el Blockchain es bueno para sistemas financieros como el panameño? Por sus características y la posibilidad de realizar transacciones bancarias internacionales con otros bancos sin necesidad de un tercero de confianza (corresponsal), además de darle transparencia a los procesos de conozca a su cliente (KYC), que se puedan registrar y vincular con la red.

De ahí que mi White Paper para una Red Permisionada de Blockchain dirigida a realizar transacciones internacionales banco a banco, tendría las siguientes ventajas competitivas:

  1. Registro: La información registrada, en principio, no puede ser modificada por terceros una vez ingresada, por tanto, los bancos contaremos con un registro inmutable de la información que el cliente declara en la Blockchain.
  2. Trazabilidad: Seguimiento de la información registrada en el Blockchain, es decir, los Bancos tendrán acceso a las transacciones del cliente y cualquier cambio que realicen a su información (perfil del cliente).
  3. Ejecución descentralizada: Programas de ejecución automática en la red (smart contracts), que logran enlazarse de forma segura con nuestros “core bancarios”, de manera Permisionada a través de la criptografia. En tal sentido, en la red no se integrarían los core bancarios, solo se compartiría en tiempo real la información permisionada que se defina.
  4. Eficiencia – Sin intermediario: No es necesario un tercero de confianza o Banco Corresponsal para procesar la transacción.
  5. Transparencia: La información es pública en el Blockchain para los Bancos participantes en la Red Permisionada, respetándose el derecho a la reserva bancaria que regula esta industria.

Sin embargo no todo es sencillo en materia legal – tecnológica, por lo cual la Red Permisionada de Blockchain debería tener en cuenta los siguientes riesgos, a saber:

  1. Escalabilidad: Desafío de almacenar y procesar una gran cantidad de transacciones. Al ser Blockchain una tecnología en desarrollo, podemos enfrontar problemas típicos, para lo cual debemos contar con planes de contingencias adecuados, o desarrollar la misma dentro de un sandbox, sin fundamentalismos tecnológicos.
  2. Integración y Gobernanza: Establecer una infraestructura tecnológica en Blockchain común para la ejecución de este proyecto en la que se respeten y alineen los intereses naturales de los participantes en la red, con el propósito de evitar conflictos de interés y preveer mecanismos de solución expedita de los mismos.
  3. Confidencialidad Bancaria: Salvaguardar la información del cliente del sistema bancario.
  4. Garantizar Derecho al Olvido: Garantizarle a los cliente bancario la posibilidad de solicitar la supresión, bloqueo o desindexación de información que se considera cierta pero obsoleta o no relevante por el transcurso del tiempo.

Esta es una de las tantas funciones que puede realizar Blockchain, cuyo desarrollo en otras latitudes es una realidad a diferencia de Panamá, que movida por el pánico, el miedo y la sumisión a los “reguladores internacionales”, ha tomado la ruta de la burocratización de nuestro sistema económico, en lugar de la innovación, cuando esta última es una herramienta efectiva que añadida a nuestro “hub logístico” puede generarnos mayores riquezas.

Una de las grandes bondades de esta tecnología es que es Open Source, o Fuente Abierta, lo que elimina barreras de entrada para su uso y aplicación, siendo que en el mundo de la innovación es una de las pocas veces en las que estamos igualados con otros paises del hemisferio norte.  En este sentido busquemos capitalizar el extraordinario valor logístico del itsmo, así como su multiple confluencia de operadores comerciales, financieros e industriales para hacer realidad una iniciativa como esta en Panamá.


Belisario Castillo Sáenz ha sido abogado con ejercicio profesional en la República de Panamá por más de 19 años en las áreas Derecho Corporativo, Derecho Bancario, Fiduciario, Cumplimiento y Blockchain Legal. Tiene amplia experiencia en el sector bancario y financiero panameño.

Es Socio Senior de una prestigiosa firma regional con oficinas en Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Panamá y Argentina.

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