La economía global continúa desacelerándose gradualmente. A medida que la política monetaria de EE. UU. se vuelve más restrictiva y China intenta reestructurar su economía, además de que la ventana para un acuerdo comercial entre las dos superpotencias parece cerrarse, la perspectiva es cada vez más desalentadora. Pero, ¿por qué eso es relevante para el dólar y para el oro?

Como se mencionó en publicaciones anteriores, se espera que la guerra comercial entre las dos potencias mencionadas se torne aún más tensa. Desde que Donald Trump ganó la elección y llegó al centro de la escena mundial en noviembre de 2016, las tensiones aumentaron periódicamente. Pero, en general, se agudizaron. Obviamente, el presidente Trump está decidido a tomar un rumbo diferente.

Él no representa la línea del partido GOP. Tampoco respalda el gran negocio con tanta claridad. Por el contrario, se ha posicionado como el defensor de los intereses del común de las personas. Prometió comercio justo y empleos para los trabajadores estadounidenses y parece estar decidido a cumplir sus promesas (lo cual es, sin duda, muy inusual para una figura política).

Falta comprobar si las tácticas y el estilo que le funcionaron al presidente Trump en su negocio de bienes raíces pueden aplicarse con éxito al comercio internacional y a la política. Lo que sí sabemos es que los empresarios, los políticos y los inversionistas parecen estar cada vez más preocupados. Los mercados financieros están siendo partícipes de los inicios de una desaceleración, a medida que la economía global también la experimenta, aunque esto no sea completamente atribuible al Trumpismo.

Estas incertidumbres continuarán reflejándose en una continua desaceleración económica a nivel mundial. Los principales indicadores económicos de la OCDE ya han descendido a sus niveles más bajos desde la última recesión. Una de las medidas más amplias de la actividad económica en América del Norte es el Índice de Transporte de Mercancías de Cass (Cass Freight Index), el cual en abril sufrió otro descenso del 3,3% en términos interanuales. 

Grindelwald - Suiza

Los mercados financieros están siendo partícipes de los inicios de una desaceleración, a medida que la economía global también la experimenta, aunque esto no sea completamente atribuible al Trumpismo.

Consulta gratuita

Hace solo unos meses, el consenso apuntaba a que ocurrieran más alzas de las tasas por parte de la Reserva Federal de los Estados Unidos. Sin embargo, a medida que el panorama económico y los mercados de valores continúan debilitándose, las expectativas ahora se están orientando cada vez más hacia una política monetaria más moderada en dicho país.

De hecho, hemos visto a la Reserva Federal volverse cada vez más moderada en las últimas semanas y estamos empezando a ver a los funcionarios insinuando una reducción de las tasas. Por supuesto, una vez que regresen a una política acomodaticia y de apoyo, no esperamos que terminen con un súbito y total recorte de las tasas. Según el contexto general se esperan una serie de reducciones y posiblemente un cambio completo de la política monetaria en los Estados Unidos, además de posibles nuevas caídas en los mercados bursátiles. Y, a medida que estos desciendan, la política de la Fed se orientará nuevamente hacia la flexibilización.

Este cambio de panorama ya comienza a tener un impacto sobre el dólar, así como sobre los metales preciosos

A medida que el margen de rendimiento del dólar frente a otras monedas disminuya, el valor de este será ajustado. Esta es una noticia particularmente buena para los inversionistas de oro. Dicho metal ha superado decisivamente la marca de los 1 300 USD. Y el panorama se vuelve aún mejor si se considera el hecho de que el oro subió lentamente incluso cuando el dólar se movió a nuevos máximos en las últimas semanas. Esto está ocasionando que los inversionistas de oro se sientan nuevamente atraídos por dicho sector.

Nuestra conclusión: vender USD, comprar oro y acciones mineras.

Envíenos su consulta