China ha tomado la decisión de bajar la presión fiscal a personas físicas y jurídicas. La medida persigue el objetivo de «crear una interacción positiva» entre la ciudadanía y el gobierno, y estimular una economía afectada por la guerra comercial con EE. UU. y  el debilitamiento de la demanda interna.

Según Li Keqiang, Premier y secretario del Partido en el Consejo de Estado, la carga fiscal en China se reducirá en 2 billones de yuanes durante el 2019. De este modo, alrededor de 80 millones de personas quedarán completamente exentas del pago del impuesto sobre la renta y se reducirá hasta el 70% para unos 65 millones de ciudadanos. Dichas reducciones afectarán también al IVA, que bajará del 16 % al 13 % en el sector manufacturero y del 10 % al 9 % en los sectores de la construcción y el transporte. Recordemos que en mayo de 2018 la tasa del IVA en China ya se redujo del 17% al 16% en la venta de bienes de consumo, y del 11% al 10% en la venta de bienes agrícolas y servicios de transporte y construcción.

La Administración Aduanera Central de la República Popular de China ha indicado que la reducción del IVA en el sector de la importación alcanzará los 225 000 millones de yuanes (aproximadamente, 33 500 millones de dólares) en 2019. A fin de estimular el consumo interno, se planea también reducir el IVA a los productos electrónicos importados por minoristas.

Además, el gobierno beneficiará a las medianas y pequeñas empresas que operan en el campo de las altas tecnologías. El porcentaje de sociedades que recibirá una compensación estatal por pagar sus impuestos de forma adelantada subirá de un 50 % a casi un 75 %. Según Li Keqiang, Beijing también tomará medidas para aumentar hasta un 30 % los préstamos a pequeñas y medianas empresas por parte de los grandes bancos.

Grindelwald - Suiza

El gobierno beneficiará a las medianas y pequeñas empresas que operan en el campo de las altas tecnologías.

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Cabe destacar que China ha estado reformando su sistema tributario desde octubre del 2018. Durante el último trimestre, el monto total del impuesto de la renta pagado por los ciudadanos chinos ha disminuido en 200 000 millones de yuanes. Desde el 1 de octubre de 2018, el umbral para la exención del impuesto sobre la renta de las personas físicas aumentó de 3500 a 5000 yuanes. Como resultado, los recortes impositivos tras la introducción de esta medida han alcanzado los 100 mil millones de yuanes, y más de 70 millones de personas han quedado exentas de pagar el impuesto sobre la renta; todos aquellos que percibieron salarios de hasta 5000 yuanes ya no deben pagar el tributo y si una persona cobra un sueldo de 12 000 yuanes —salario estándar en las grandes ciudades—, solo deberá pagar por el tramo de los primeros 7000.

Por otra parte, las pensiones de aquellos jubilados que trabajaban en instituciones estatales, empresas y organizaciones no productivas han aumentado un 5 % desde comienzos del 2019. En realidad, se trata de una subida bastante modesta, ya que en el período comprendido entre el 2005 y el 2015, en China se aumentaron las pensiones a un ritmo mínimo anual del 10 %.

Según la Administración Tributaria Estatal de la República Popular China está prevista la introducción, a lo largo de 2019, de 22 medidas destinadas a reducir la carga fiscal. Se espera que este recorte de impuestos a gran escala contribuya al desarrollo económico, así como a una mayor disciplina entre los contribuyentes.

La reducción de la presión fiscal en la República Popular China es una noticia muy positiva para aquellos que hagan negocios con el país o estén planeando hacerlo. En todo caso, si desea optimizar mejor los impuestos de su empresa y obtener ciertas ventajas, debería pensar en la posibilidad de llevar a cabo sus actividades en China a través de Hong Kong.

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