Durante el último quinquenio Panamá ha establecido una política internacional así como un programa gubernamental estructurado para la atracción de nuevas inversiones, en especial en el sector del turismo.

Debido a la crisis actual en Europa y a la caída del viejo mundo en el sector de las inversiones, frente al alza de los impuestos, que castiga a sus contribuyentes y los obliga a sostener una clase política cada vez más incoherente en sus decisiones como gobierno, los ciudadanos europeos están volteando sus miradas hacia un nuevo lugar para vivir. Pero estos ciudadanos, desilusionados de sus dirigentes y del sueño socialista europeo en general, no solo buscan un nuevo lugar para vivir, sino que también buscan donde invertir y salvaguardar su capital y sus activos de las múltiples políticas de canibalismo económico y financiero desenfrenado que Europa impone a sus nacionales.

América Latina se levanta una vez más y esta vez con Panamá a la cabeza, país que está reivindicándose en el escenario mundial, y que ha sabido mover sus fichas de la manera más estratégica y conveniente, cual avezado jugador de ajedrez. Gracias a la ayuda de los mejores economistas, banqueros, políticos, financistas y comerciantes; Panamá se ha trasformado en uno de los principales destinos para inversionistas de todo el mundo, y en el principal centro financiero de la región.

Un claro ejemplo de esto es el creciente número de operaciones comerciales entre Panamá y China, lo que ha contribuido a la presencia de numerosas empresas chinas en el país del canal. Empresas que, por lo demás, cuentan con una gran capacidad diplomática y comercial.

Mientras tanto, el resto del mundo se sumerge en guerras innecesarias, en impactos negativos en una zona Euro debilitada, manejada por políticos absolutamente incapaces de resolver sus problemas sociales, fiscales, culturales, políticos y humanitarios. Ni que hablar de la estupidez superlativa de sus gobernantes en el sector comercial e industrial y de las constantes amenazas terroristas; o de las noticias de grandes bancos rodeados de investigaciones obscenas como el Deutsche Bank. Todos estos tristes acontecimientos constituyen el escenario de una “crónica de una muerte anunciada”, o mejor dicho una  “euro death zone”, donde ni sus gobernantes, ni la realeza, ni sus inversionistas o empresas de alto perfil apuestan a mantener sus capitales frente a la advertencia de una profunda recesión. Recesión en la cual este bloque de países se está sumergiendo cada vez más y más, mientras sus dirigentes no logran ponerse de acuerdo en lo que respecta a sus diversas realidades.

Tal desidia impulsa a los ciudadanos europeos a migrar hacia países latinoamericanos, los cuales les abren sus puertas brindándoles un retiro rodeado de paz y tranquilidad, como es el caso de los jubilados y pensionados. Otros emigran atraídos por las excelentes oportunidades de inversión que el nuevo continente tiene para ofrecer, en especial Panamá. El turismo, por ejemplo, está desarrollándose de manera vertiginosa en el istmo de Panamá.

A diferencia de los países europeos, Panamá cuenta con un gobierno cuya determinación en brindar un futuro seguro para su población es evidente. Esto puede observarse en las políticas ejercidas por parte del gobierno panameño en pos de fortalecer las relaciones comerciales con el gigante asiático. Dichas políticas abren un mundo de posibilidades casi infinitas entre ambos países, y esto se ha puesto de manifiesto durante el mes de diciembre gracias al constante flujo de empresarios e inversionistas, quienes no se andan con rodeos a la hora de incrementar la apuesta en los sectores inmobiliarios, bancarios, financieros, comerciales e industriales. Esto nos demuestra que, tanto China como Panamá, no han perdido la oportunidad de estrechar sus relaciones en beneficio de sus ciudadanos.

Grindelwald - Suiza

Casco Antiguo en la Ciudad de Panamá.

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Véase también: Panamá, atractivo para inversionistas

Panamá, por su parte, incrementa su oferta migratoria a través de permisos de residencia para inversionistas en diversas áreas: permisos para jubilados y pensionados, permisos para rentistas retirados, permisos por solvencia económica por inversion en el sector inmobiliario, permisos por relaciones económicas y de amistad con más de 22 países, quienes pueden optar por convertirse en residentes permanentes. Todas estas políticas migratorias unen sus puntas de lanza para darle la bienvenida a la plataforma de negocios que se pretende desarrollar frente a la necesidad de brindarles una opción a muchos ciudadanos de diversos países. De esta manera, el país del canal se consagra como un foco verdaderamente atractivo para los negocios, el turismo y el retiro de ciudadanos de diversas partes del mundo, y ahora también para chinos y europeos.

Pero, ¿qué es lo que atrae a tantas personalidades hacia Panamá? Incluso el Papa Francisco  está planeando visitar esta nación centroamericana, y es que durante el mes de enero de 2019 se convoca a un evento de connotación mundial: la jornada Mundial de la Juventud. Conocida como JMJ, esta jornada atrae a más de 450 000 jóvenes de diversas partes del mundo, quienes están dirigiéndose en estos momentos a la ciudad de Panamá a fines de prepararse para tal evento y conocer este maravilloso país.  La sorpresa no podrá ser más grande. Estos jóvenes encontrarán un país con los rascacielos más impactantes de la región, con una economía estable, con un sector bancario de primer nivel y un sector hotelero impecable. También encontrarán excelentes opciones de ecoturismo de la mano de quienes nunca han visto las joyas y las riquezas de la naturaleza panameña, y también el canal ampliado, el cual es una de las obras de ingeniería más extraordinarias jamás vistas en la humanidad. Un coloso que guarda los secretos de la más avanzada técnica en el área de la ingeniería, que con su altamente desarrollada construcción demuestra a todos los visitantes de lo que es capaz esta nación panameña. Aunque pequeña en territorio, esta nación es grande en cultura, talento y capacidad, y hoy abre sus puertas a todos estos visitantes internacionales, desplegando, para la seguridad de estos turistas, una operación de seguridad ciudadana nunca antes vista.

La capacidad de los hoteles reporta un 90 por ciento de ocupación, lo que era de esperarse ya que el atractivo de este país simplemente captura los sentidos.

Todo esto a tal punto que muchos de los jóvenes atraídos por la próxima jornada papal, han mostrado interés en permanecer en el país ya sea en calidad de estudiantes universitarios, por la oferta académica de alto nivel que ofrece el país, o bien colocándose en el sector laboral, el cual está en auge gracias al aumento de empresas multinacionales extranjeras. Muchos de estos visitantes probablemente opten por solicitar una segunda residencia en Panamá.

¿Qué está pasando en Panamá? Simplemente es la nueva atracción para el turismo y los negocios.

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