En mayo del año 2000, la jurisdicción de Mauricio escribió una carta de compromiso dirigida a la OECD con el fin de evitar su inclusión en la lista de “competencia desleal impositiva”. En parte gracias al resultado de esta carta el gobierno de la República de Mauricio reformó la legislación y estableció una Comisión de Servicios Financieros (FSC por sus siglas en inglés). En agosto de 2007, la Asamblea Nacional de Mauricio adoptó una nueva legislación de servicios financieros y estableció la independencia de la FSC, liberando el régimen de compañías internacionales. Esta nueva legislación redefinió el concepto de negocio global en la isla, ya que bajo las nuevas condiciones todas las compañías locales podían legalmente hacer negocios en el extranjero.

Compañía offshore GBC1

Este tipo de compañías son aquellas que se ocupan de negocios globales llevados a cabo dentro Mauricio por personal cien por ciento extranjero, en una divisa diferente a la local. Una GBC1 puede ser establecida localmente o bien puede registrarse como una sucursal de una compañía extranjera. La compañía debe operar en una divisa extranjera, excepto para las transacciones cotidianas, y no podrá hacer negocios en Mauricio, pero sí podrá solicitar asesoría profesional, contratar personal local y arrendar una propiedad.

La compañía GBC1 es considerada como una compañía local, por lo cual tiene acceso al beneficio de los tratados de doble tributación, siempre y cuanto se cuente con un Certificado de Residencia Impositiva. Tradicionalmente, el tratado tributario que Mauricio mantiene con India ha resultado particularmente favorable, ya que favorece el establecimiento de compañías holding que mantienen relaciones comerciales con India. Sin embargo, India ha insistido en cambiar las condiciones del tratado con el fin de prevenir la evasión impositiva.

Las compañías GBC1 están sujetas al pago de impuesto corporativo sobre las ganancias en un 15% (0% siempre y cuando la compañía haya sido incorporada antes del 1° de julio de 1998).

Las compañías GBC1 están exentas de pagos de aranceles por timbres y sellos, de impuestos sobre traspaso de terrenos, y sobre las ganancias capitales. Asimismo, el personal extranjero de las empresas offshore paga la mitad de las tasas habituales de impuesto sobre las ganancias.

No existen retenciones impositivas o descuentos equivalentes sobre los dividendos, o sobre otros pagos realizados por las compañías GBC1 a accionistas en el extranjero (los residentes usualmente no tienen permitido poseer acciones en dichas compañías).

Las compañías GBC1 también pueden hacer uso  del crédito impositivo foráneo unilateral, el cual corresponde al 80% de la tasa tributaria de Mauricio (dejando un residuo del 20% de la tasa tributaria mauriciana, o 3%); el mencionado crédito estaba anteriormente en un 90%, por lo tanto se ha reducido, y es probable que siga reduciéndose en el futuro.

Generalmente, la mayoría de las compañías GBC1 han operado en el área de holding. Otras actividades de tales compañías incluyen: esquemas de inversiones colectivas, actividades financieras y comerciales, asesoría, fondos de capital cerrado (close-up funds, en inglés), ICT, y también propiedad intelectual.

Montaña Le Morne Brabant, Mauricio

Montaña Le Morne Brabant, Mauricio

Impactante atardecer en Mauricio

Impactante atardecer en Mauricio

GBC2 Compañía internacional

Una compañía GBC2 puede tomar cualquiera de las formas permitidas bajo el Decreto de Compañías 200. A diferencia de la compañía offshore, anteriormente estas compañías tenían permitido emitir acciones al portador, lo cual ya no está permitido. Sin embargo, en otros aspectos la estructura de acciones es bastante flexible:

-No se requiere de un mínimo capital, sin embargo al menos una de las acciones debe estar emitida y abonada.
-Posibilidad de registrar distintos tipos de acciones como acciones preferenciales, reembolsables y fraccionarias.
-Las acciones pueden ser emitidas con o sin valor nominal.
-Es posible emitir acciones preferenciales reembolsables.
-Solo son necesarios un accionista y un gerente.

Una compañía GBC2 recibe un tratamiento de no-residente, por lo que no puede participar de los tratados de doble tributación, y no puede operar en Freeport. En otros aspectos, empero, la GBC2 tiene acceso a los mismos beneficios fiscales que la GBC1:

Los ciudadanos mauritanos no tienen permitida la posesión de acciones en una compañía GBC2, sin ser esta la única restricción. Otras limitaciones que los ciudadanos de Mauricio tienen son las siguientes:

-Aumentar el capital mediante una subscripción pública;
-llevar a cabo negocios bancarios o de aseguradoras;
-poseer propiedades inmobiliarias en Mauricio;
-poseer o administrar un fondo colectivo de inversión;
-proveer de servicios a más de tres fideicomisos.

Las GBC2 no están obligadas a rendir cuentas cada año, y la confidencialidad puede ser mantenida mediante el nombramiento de un director nominal o de un accionista.

Playa paradisíaca en la República de Mauricio

Playa paradisíaca en la República de Mauricio

Fideicomisos offshore

Los fideicomisos offshore tienen las mismas responsabilidades tributarias que las GBC1 y las GBC2. Sin embargo, la ganancia imponible se define por la diferencia del contenido neto derivado del fideicomiso (a), y la suma agregada distribuida entre los beneficiarios de acuerdo a los términos del fideicomiso (b). Además, el capital que sea distribuido entre beneficiarios no-residentes está exento de impuestos.

Un fideicomiso offshore permite el crédito por tributación en el extranjero, aplicado a sus ganancias generadas fuera del territorio mauritano. En caso de no presentarse un informe oficial de las retenciones fiscales en el extranjero ante el organismo pertinente en Mauricio, el valor de dichas retenciones debe ser igual al 80% de la tributación correspondiente  a Mauricio, en relación a las ganancias declaradas por la empresa.

Un fideicomiso offshore también tiene la opción de declararse, formalmente y por escrito, ante la Comisión Mauritana de Impuesto a la Ganancia, un no-residente fiscal de Mauricio, y en ese caso el fideicomiso estará exento del pago de impuestos en la isla. Sin embargo, al declararse no-residente, el fideicomiso no tendrá derecho a acceder a los beneficios de los varios tratados de doble tributación que Mauricio mantiene con otras jurisdicciones.