Offshore – protección de activos o instrumento de robo?

Actualmente las empresas offshore han ganado mucha popularidad en el mundo de negocios. Sin embargo, no siempre los beneficios que éstas ofrecen se aprovechan al máximo.


Hace dos décadas los negocios offshore se abrían con un simple y sencillo propósito: para evadir los impuestos y así llenar los bolsillos de sus propietarios. Hoy en día este esquema ya no es funcional. Los offshores y sus actividades están siendo examinados a fondo, las organizaciones mundiales establecen cada vez más requerimientos para la transparencia de este tipo de negocios, mientras los líderes de los países más desarrollados siguen financiando la extracción y revelación de los datos de sus beneficiarios.

Confidencialidad en un offshore 2016

Para empezar, veamos qué es la confidencialidad. Para algunos significa ocultar sus datos personales y operaciones de la administración tributaria del país de su domicilio fiscal. Otros buscan mantener el anonimato en el manejo de su negocio. Y para terceros la cofidencialidad es la única forma de proteger a sus seres queridos.

Básicamente estos tres enfoques determinan si la cofidencialidad que se busca al crear una empresa offshore podrá o no ser conseguida realmente.

Cofidencialidad para evasión fiscal

Hablando de administraciones tributarias y otras autoridades estatales, todo depende del país de su residencia.

Por un lado, es cierto que los impuestos garantizan la estabilidad y un buen funcionamiento del estado, permiten el desarrollo del sector social, sistemas de salud y de educación, así como el apoyo a los segmentos de población más desprotegidos (niños, adultos mayores, personas con discapacidad), lo que sería imposible sin aportaciones de la población activa. Entonces las personas que buscan evadir los impuestos pueden y deben ser criticados por falta de cooperación correspondiente. No obstante, la situación real con la distribución de recursos depende de quién está en el poder en cada estado particular. Cuando los gobiernos corruptos con dinero recaudado construyen lujosos palacios mientras la población vulnerable se muere de hambre, es difícil juzgar a la gente que no quiere «patrocinar» tales gastos. Por supuesto, es un tema mucho más complejo y no es nuestro propósito discutirlo ahora.

Regresando a la cuestión de cofidencialidad en materia fiscal, la única forma definitiva de obtenerla es cambiando su nacionalidad y el domicilio fiscal. Sería una medida muy drástica, pero lo libera de la obligación de pagar impuestos esclavizantes en el país de su nacionalidad de origen. Gracias a numerosos programas que le permiten adquirir ciudadanía por inversión, Usted puede obtener un segundo pasaporte en uno de los llamados «paraísos fiscales» y disfrutar de todos los beneficios que éste le ofrece.

Ahora bien, si Usted no está dispuesto a cambiar de nacionalidad y domicilio fiscal, debe saber que habrá cada vez menos opciones para proteger sus activos en el extranjero. Lo que pasa es que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) está implementando un programa de intercambio automático de información fiscal. A partir de septiembre de 2017 los estados que han confirmado su adhesión al intercambio empezarán a compartir la información financiera bajo los parámetros de la OCDE denominados Estándar de Reporte Común (en inglés CRS: Common Reporting Standard). Ya hay más de cien jurisdicciones participantes y se espera que se unan muchas más. Sin embargo, no todo está funcionando exactamente como lo plantea la OCDE.

Algunos países han cuestionado el modelo de CRS, entre ellos Panamá que ha manifestado que solo se comprometerá si se le reserva el derecho de negociar bilateralmente las condiciones, procedimientos y alcance que va a tener el intercambio automático (y no multilateral como le exige la OCDE). Después de muchas negociaciones la posición panameña fue aceptada, pero debido a que anteriormente se tienen que realizar cambios en la legislación del país, su adhesión al intercambio automático de la información fiscal será hasta el 2018. Cabe mencionar que en la actualidad Panamá no tiene ningún acuerdo bilateral firmado con ningún país, lo que significa que faltan muchos años para que la participación de Panamá en el intercambio sea realmente significativa.

Claro que el campo de batalla política es mucho más amplio. Apenas dos semanas después de que Panamá manifestó su desacuerdo con el modelo de la OCDE, los medios publicaron los llamados «Panama Papers» que revelaron la información sobre las empresas offshore y cuentas bancarias que varios políticos corruptos de todo el mundo tenían en Panamá.

Algunos especulan que era parte de una estrategia de la OCDE para ejercer presión sobre el país latinoamericano.

En todo caso, y sin mencionar las famosas iniciativas FATCA y BEPS, podemos resumir que a pesar de existir todavía maneras de ocultar sus datos de las administraciones tributarias correspondientes, cada vez las opciones se reducen más. Ahora, con la aplicación del intercambio automático, tales opciones solo se podrán encontrar en jurisdicciones de mala reputación y con un sistema financiero precario, como son, por ejemplo, Filipinas.

Confidencialidad para la seguridad de su negocio

Un enfoque distinto de la confidencialidad en un offshore es la que garantiza la seguridad de su negocio. Hoy en día la competencia en cualquier sector de la economía es muy dura, y cuando ésta llega al extremo, lo puede obligar a buscar protección para su negocio. El llamado «corporate raiding» sigue siendo una amenaza real en muchos países, especialmente en los que están viviendo una crisis política o económica.

En estas situaciones crear una empresa offshore puede ser la solución que lo protegerá de los enemigos y al mismo tiempo le abrirá el paso al mercado internacional.

Antes de definir cuál sería el lugar perfecto para proteger sus activos, deberá analizar todas las opciones a partir de sus necesidades y expectativas. Puede ser que le convengan las jurisdicciones offshore más populares, como Panamá, Belice, San Cristóbal y Nieves, o prefiera optar por un «mid-shore» como Chipre, Hong Kong o Singapur.

Ninguna de estas jurisdicciones revela los registros de propietarios beneficiarios, así que su confidencialidad estará garantizada.

Además de la legislación de cada uno de los «paraísos fiscales», también hay que considerar los factores macroeconómicos antes de tomar la decisión. Por ejemplo, las muy populares Islas Vírgenes Británicas últimamente han sido el blanco continuo de ataques por parte de diversos medios de comunicación y de todo tipo de organizaciones como ICIJ (Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación), muchas de ellas patrocinadas por los EE.UU. A raíz de lo anterior, en varias ocasiones se han revelado los datos personales de los propietarios de empresas en las Islas. A su vez, el propio Reino Unido busca implementar medidas que aseguren una mayor transparencia en materia fiscal de este famoso «paraíso».

Por lo tanto, si Usted está considerando proteger su negocio buscando la confidencialidad en una de las jurisdicciones offshore, será mejor acudir con un profesional que tiene experiencia y conocimiento para aconsejarle la mejor opción.

Confidencialidad para la protección de sus seres queridos

«Algún dinero evita preocupaciones; mucho, las atrae.» Esta frase de Confucio sigue siendo actual hoy en día. Lamentablemente, el éxito casi siempre conlleva riesgos y peligros, tanto para la seguridad de uno, como para sus seres queridos.

Hoy es uno de los temas de mayor preocupación para los propietarios de empresas británicas, porque el Reino Unido manifestó oficialmente su intención de abrir el acceso público a su registro de los propietarios beneficiarios. Muchos de los mismos están perturbados, y su temor es que esta medida solo traerá una gran cantidad de secuestros, extorsiones y otras manifestaciones criminales dirigidas a sus familias.

Sin embargo, sería bastante difícil evitar que eso pase. La transparencia en materia fiscal se ha vuelto una especie de obsesión de los gobiernos. Finalmente se debe llegar a un acuerdo, aunque su verdadero alcance y su impacto lo veremos mucho más adelante. Mientras tanto, los dueños de empresas británicas que temen por la seguridad de sus familias, pueden presentar una solicitud, pidiendo que por lo menos parte de su información personal no se revele a los terceros.

En este escenario las jurisdicciones offshore que mantienen sus registros confidenciales le ofrecen la seguridad que necesita, y ésta vale mucho más que el dinero.

Como puede ver, después de todo una empresa offshore por definición no es un instrumento de robo, sino una herramienta para la protección de sus activos. Con las nuevas exigencias en cuanto a la transparencia, ha aumentado la popularidad de las jurisdicciones «mid-shore», donde el propietario todavía puede gozar de la confidencialidad estando en un ambiente propicio para el desarrollo de negocios. Además, uno se mantiene alejado de los escándalos y otros riesgos que puedan causarle daño a su reputación y hasta a su propia vida y la de sus seres queridos.

No olvidemos que cualquier instrumento financiero, sea éste una empresa offshore, una cuenta bancaria, un trust, una fundación u otros, puede ser utilizado tanto con fines buenos, como con intenciones fraudulentas. Pero la verdad es que lo mismo sucede con muchas otras cosas en la vida, según el enfoque que les demos, nos pueden llevar a destinos opuestos. Lo importante es distinguir entre los dos y elegir el camino correcto.

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